Leonid Brézhnev
Leonid Ilich Brézhnev (en ruso: Леони́д Ильи́ч Бре́жнев)[nota 2] (ⓘ) (Kamianské, Imperio ruso, 6 de diciembrejul./ 19 de diciembre de 1906greg.-Moscú, 10 de noviembre de 1982) fue el secretario general del Comité Central (CC) del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS), que presidió el país desde 1964 hasta su muerte en 1982.
Brézhnev nació en Kamianské en una familia de obreros rusos. Después de graduarse en el Instituto Metalúrgico de Dnieprodzerzhinsk, se hizo ingeniero metalúrgico en la industria del hierro y acero en Ucrania. En 1923, ingresó al Komsomol y, en 1929, se afilió al Partido Comunista, desempeñando un papel activo en sus asuntos. Fue reclutado de inmediato para el servicio militar durante la Segunda Guerra Mundial; dejó el ejército en 1946 con el rango de mayor general. En 1952, Brézhnev se convirtió en miembro del Comité Central, y en 1964, sucedió a Nikita Jrushchov como primer secretario; Alekséi Kosyguin sucedió a Jrushchov en su puesto de Presidente del Consejo de Ministros.
Como líder, Brézhnev trabajaba en equipo y procuraba consultar con sus colegas antes de actuar, pero su pretensión de gobernar sin acometer reformas económicas significativas llevaron a un declive nacional a mediados de la década de 1970, período conocido como la era de estancamiento. La URSS continuó privilegiando la industria pesada en detrimento de las necesidades de los consumidores y el peso de los gastos militares frenó el desarrollo económico. El aumento significativo en los gastos militares, que al momento de su muerte se situaban, según el bloque occidental, en aproximadamente el 15% del PIB del país (un 8% según la propia URSS) y su liderazgo cada vez más anciano e ineficaz sentaron las bases para un PIB decreciente en comparación con las naciones occidentales.No obstante, el crecimiento económico anual fue en promedio del 3 % durante los años de Brézhnev y el nivel de vida de la población aumentó de manera continua.
Al frente de la URSS, Brézhnev impulsó la distensión entre los países de Oriente y Occidente. Su última decisión importante en el poder fue enviar al Ejército soviético a Afganistán en un intento de salvar al Gobierno que luchaba contra los muyahidines.
Falleció el 10 de noviembre de 1982 y fue sucedido en su puesto de secretario general por Yuri Andrópov. Su mandato de dieciocho años como secretario general fue uno de los más largos, solo superado por el de Iósif Stalin.
Biografía
[editar]Brézhnev era hijo del obrero metalúrgico Ilyá Yákovlevich Brézhnev y su esposa, Natalia Denísovna. En diferentes momentos de su vida, Brézhnev especificó su origen étnico de forma alternativa, tanto ucraniano como ruso, optando por este último mientras ascendía dentro del Partido Comunista.[1] Como muchos jóvenes en los años posteriores a la Revolución rusa, recibió una educación técnica, en un principio centrada en la gestión de tierras, donde se inició como agrimensor y luego en metalurgia. Se graduó en el Instituto Metalúrgico de Dnieprodzerzhinsk en 1935[2] y se hizo ingeniero metalúrgico en las industrias del hierro y el acero del este de Ucrania. Entró a la organización juvenil del Partido Comunista, el Komsomol, en 1923 y al propio partido en 1929.[1]
En los años 1935 y 1936, Brézhnev fue reclutado para el servicio militar obligatorio, y después de tomar cursos en una escuela de tanques, actuó como comisario político en una fábrica de tanques. Más tarde, en 1936, ascendió a director del Instituto Metalúrgico de Dnieprodzerzhinsk (escuela técnica). En 1936, fue trasladado al centro regional de Dnipropetrovsk y, en 1939, fue nombrado secretario del partido en Dnipropetrovsk,[2] a cargo de las industrias de defensa más importantes de la ciudad. Como alguien que sobrevivió a la Gran Purga de Stalin de 1937 a 1939, podría obtener rápidos ascensos, ya que las purgas abrieron muchos cargos en los rangos superiores e intermedios del Partido y el Estado.[1]
Trayectoria
[editar]Servicio militar e inicios de su carrera
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Cuando la Alemania nazi invadió la Unión Soviética el 22 de junio de 1941, Brézhnev, como la mayoría de los funcionarios del partido de rango medio, fue reclutado inmediatamente. Trabajó para evacuar a las industrias de Dnipropetrovsk hacia el este de la Unión Soviética antes de que la ciudad cayera en manos de los alemanes el 26 de agosto y luego fue asignado como comisario político. En octubre, Brézhnev fue nombrado subdirector de la administración política del Frente Sur, con el rango de Comisario de Brigada.[3] Cuando Ucrania fue ocupada por los alemanes en 1942, Brézhnev fue enviado al Cáucaso como subjefe de la administración política del Frente de Transcaucasia. En abril de 1943, avanzó a jefe del Departamento Político del 18.° Ejército. Más tarde durante ese mismo año, dicho 18.° Ejército formó parte del Primer Frente Ucraniano, cuando el Ejército Rojo recuperó la iniciativa y avanzó hacia el oeste a través de Ucrania.[4] El comisario político principal del Frente era Nikita Jrushchov, importante mecenas de la carrera de Brézhnev, ya que desde 1931, poco después de afiliarse al partido, Brézhnev se había unido a Jrushchov, que en poco tiempo lo convertiría en su protegido, lo que facilitaría su ascenso.[5] Al final de la guerra en Europa, Brézhnev era comisario político jefe del Cuarto Frente Ucraniano, que entró en Praga después de la rendición alemana.[3]Brézhnev dejó el Ejército Soviético con el rango de Mayor general en agosto de 1946.
Para Leonid Brézhnev, como para todos los soviéticos de su generación, la Segunda Guerra Mundial fue una experiencia decisiva. En ella aprendió la necesidad de la organización y la disciplina. Marcado por los horrores de la guerra, conservaría también para siempre la angustia de ver estallar otra. En 1974, confesó al presidente estadounidense Gérald Ford que no quería «infligir eso de nuevo al pueblo». Según él, al final de una guerra «solo hay perdedores».[6]
Después de trabajar en los proyectos de reconstrucción en Ucrania, se convirtió nuevamente en primer secretario en Dnipropetrovsk. En 1950, fue nombrado diputado del Sóviet Supremo de la Unión Soviética, el máximo órgano legislativo de la Unión Soviética. Ese mismo año ascendería a primer secretario del Partido en Moldavia.[7] En 1952, se hizo miembro del Comité Central del Partido Comunista y se presentó como candidato a miembro en el Presidium (antiguo Politburó).[8]
Al morir Stalin en marzo de 1953, en la reorganización que siguió fue abolido el Presidium y se reconstituyó un pequeño Politburó. Aunque Brézhnev no lograría ser miembro del Politburó, fue nombrado jefe de la Dirección Política del Ejército y la Marina del Ejército Soviético con el rango de Teniente general, una posición muy alta, gracias probablemente al nuevo poder de su patrocinador Jrushchov, que había sucedido a Stalin como secretario general del Partido. El 7 de mayo de 1955, Brézhnev fue nombrado primer secretario del Partido Comunista de la RSS de Kazajistán. Su función era simple: hacer las nuevas tierras agrícolamente productivas; con esta directiva, comenzó la inicialmente exitosa campaña de tierras vírgenes.[7]
En febrero de 1956, Brézhnev regresó a Moscú, ascendido a candidato a miembro del Politburó y con el control asignado de la industria de defensa, el programa espacial, la industria pesada y la construcción de capital.[9] Por ello desechó proseguir su tarea en Kazajistán, lo que se revelaría un acierto, pues la cosecha en los años siguientes demostró ser decepcionante y habría perjudicado su carrera política si se hubiese quedado. Ahora era un miembro de alto rango de la comitiva de Jrushchov, y en junio de 1957 respaldó a Jrushchov en su lucha contra la vieja guardia estalinista en la dirección del partido, el llamado «Grupo Anti-Partido». Tras la derrota de la vieja guardia, Brézhnev se hizo miembro de pleno derecho del Politburó. Se convirtió en el segundo secretario del Comité Central en 1959,[7] y en mayo de 1960 fue promovido al cargo de presidente del Presídium del Sóviet Supremo,[10] haciéndole jefe nominal del Estado, aunque el poder real residía con Jrushchov como secretario del Partido. En 1962, Brézhnev fue nombrado ciudadano honorario de Belgrado.[11]
Deposición de Jrushchov
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Hasta aproximadamente el año 1962, la posición de Jrushchov como líder del partido era segura, pero el anciano líder se volvió más errático y su rendimiento socavaba la confianza de sus compañeros dirigentes. Los crecientes problemas económicos de la Unión Soviética también aumentaron la presión sobre su liderazgo. En apariencia, Brézhnev permanecía leal a Jrushchov pero, en 1963, se involucró en un complot para alejarlo del poder, posiblemente desempeñando un papel destacado en éste. Ese mismo año, Brézhnev sucedió a Frol Kozlov, otro protegido de Jrushchov, como secretario del Comité Central, estableciéndose como el posible sucesor de Jrushchov.[12] En 1964, Jrushchov lo nombró segundo secretario, literalmente líder adjunto del partido.[13]
Después de regresar de Escandinavia y Checoslovaquia y sin sospechar nada raro, Jrushchov se fue de vacaciones a Pitsunda, cerca del Mar Negro en octubre de 1964. Al regresar, los funcionarios del Presidium lo felicitaron por su trabajo en el cargo. Anastás Mikoyán lo visitó, dándole a entender que no debería estar demasiado satisfecho con su situación actual. Vladímir Semichastny, jefe de la KGB,[14] fue una parte crucial de la conspiración, ya que su deber era informar a Jrushchov si había alguien conspirando contra su liderazgo. Nikolái Ignátov, quien había sido despedido por Jrushchov, pidió discretamente la opinión de varios miembros del Comité Central. Después de algunos intentos fallidos, su colega conspirador Mijaíl Súslov llamó por teléfono a Jrushchov el 12 de octubre y le solicitó que regresara a Moscú para discutir la situación de la agricultura soviética. Con el tiempo, Jrushchov entendió lo que estaba pasando y le dijo a Mikoyánː «si yo soy la cuestión, no voy a oponer resistencia».[15] Mientras que una minoría encabezada por Mikoyán quería quitar a Jrushchov del cargo de primer secretario, pero mantenerlo como presidente del Consejo de Ministros, la mayoría encabezada por Brézhnev quería sacarlo de la actividad política.[15]
Brézhnev y Nikolái Podgorni apelaron al Comité Central, culpando a Jrushchov por los fracasos económicos y acusándolo de voluntarismo y comportamiento impúdico. Influidos por los aliados de Brézhnev, los miembros del Politburó votaron a favor de destituir a Jrushchov de su cargo.[16] Además, algunos miembros del Comité Central querían someterlo a algún tipo de castigo. Pero Brézhnev, quien ya había sido asegurado en el cargo de secretario general, vio pocas razones para castigar aún más a su antiguo mentor.[17] Brézhnev fue nombrado primer secretario, pero en ese momento se creía que sería algún tipo de líder de transición, que sólo estaría hasta que otro líder fuera nombrado.[18] Alekséi Kosyguin fue investido como jefe de Gobierno y Mikoyán se convirtió en el jefe de Estado.[19] Brézhnev y sus compañeros apoyaban la línea general del partido tras la muerte de Iósif Stalin, pero consideraban que las reformas de Jrushchov habían quitado gran parte de la estabilidad a la Unión Soviética. Uno de los principales motivos de la expulsión de Jrushchov fue que él ignoraba continuamente a otros miembros del partido. Pravda, el periódico más importante de la Unión Soviética, escribió sobre los nuevos temas perdurables como el liderazgo colectivo, la planificación científica, la consulta con expertos, la regularidad organizativa y el final de las conspiraciones. Cuando Jrushchov salió del foco de la luz pública, no hubo ninguna conmoción popular, ya que la mayoría de los ciudadanos soviéticos, incluyendo la intelligentsia, preveían un período de estabilización, el constante desarrollo de la sociedad soviética y el continuo crecimiento económico en los próximos años.[17]
Los dirigentes soviéticos esperaban de Brézhnev y de su equipo que reforzaran la planificación, aceleraran el crecimiento económico y establecieran una mejor protección social. En el plano internacional, deseaban la continuación de la política de détente con el bloque estadounidense, al tiempo que seguían defendiendo los logros del comunismo en el extranjero.[6]
Liderazgo (1964-1982)
[editar]Consolidación del poder
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Las primeras reformas políticas fueron consideradas como predecibles. En 1964, un plenario del Comité Central estableció la prohibición de que cualquier individuo mantuviera los dos cargos más poderosos del país (el de secretario general y el de primer ministro) a la vez.[17] Al expresidente del Comité para la Seguridad del Estado (KGB) Aleksandr Shelepin no le agradó el nuevo liderazgo colectivo y sus reformas. Hizo una propuesta por el mando supremo en 1965, solicitando la restauración de la «obediencia y el orden». Shelepin no logró reunir apoyo en el Presidium y la posición de Brézhnev era bastante segura; sin embargo, no fue capaz de cesar a Shelepin de su cargo hasta 1967.[20]
Si Jrushchov fue depuesto principalmente por su indiferencia a muchas organizaciones de alto rango dentro del PCUS y del Gobierno soviético, con Brézhnev, la Unión Soviética estuvo controlada por un liderazgo colectivo (oficialmente llamado «colectividad de liderazgo»), por lo menos durante las décadas de 1960 y 1970. El consenso dentro del partido era que el liderazgo colectivo prevalecía sobre el liderazgo supremo de un individuo. T.H. Rigby argumentó que a finales de la década de 1960 había emergido un sistema oligárquico estable en la Unión Soviética, con más poder otorgado en torno a Brézhnev, Kosyguin y Podgorny. Mientras que el balance era verdadero en ese momento, coincidió con el fortalecimiento del poder de Brézhnev por medio de un aparente choque con el Secretariado del Comité Central, Mijaíl Súslov.[21] Durante la década de 1960, el estadounidense Henry A. Kissinger creyó erróneamente que Kosyguin era el líder dominante de la política exterior soviética en el Politburó. Durante este período, Brézhnev estaba reuniendo el apoyo suficiente para fortalecer su posición dentro de la política soviética. Entretanto, Kosyguin estuvo a cargo de la administración económica en su rol de presidente del Consejo de Ministros. Sin embargo, la posición de Kosyguin se debilitó cuando propuso una reforma económica en 1965, que fue ampliamente conocida como la «reforma Kosyguin» dentro del Partido Comunista. La reforma dio lugar a una reacción negativa, y los conservadores del partido siguieron oponiéndose a Kosyguin tras presenciar los resultados de las reformas que habían llevado a la Primavera de Praga. Sus opositores se congregaron en torno de Brézhnev y le ayudaron en su tarea de fortalecer su posición dentro del sistema soviético.[22]
Brézhnev era adepto a la política dentro de la estructura del poder soviético. Trabajaba en equipo y nunca actuaba precipitada o apresuradamente; a diferencia de Jrushchov, no tomaba decisiones sin una consulta sustancial con sus colegas y siempre estaba dispuesto a escuchar sus opiniones.[23] Durante la década de 1970, Brézhnev consolidó su posición interna. En 1977, forzó el retiro de Podgorny y, una vez más, fue nombrado presidente del Presidium del Sóviet Supremo de la Unión Soviética, haciendo que esta posición fuera equivalente a la de un presidente ejecutivo. Aunque Kosyguin siguió siendo primer ministro hasta poco antes de su muerte en 1980 (siendo reemplazado por Nikolái Tíjonov), Brézhnev fue la fuerza impulsora dominante de la Unión Soviética desde mediados de la década de 1970[24] hasta su muerte en 1982.[22]
Políticas nacionales
[editar]Represión
[editar]La política de estabilización de Brézhnev incluyó ponerle fin a las reformas liberalizadoras de Jrushchov y tomar fuertes medidas sobre la libertad cultural.[25] Durante los años de Jrushchov, Brézhnev había apoyado las denuncias del líder al gobierno arbitrario de Stalin, la rehabilitación de muchas de las víctimas de las purgas de Stalin y la liberalización cautelosa de la política intelectual y cultural soviética. Pero tan pronto como se convirtió en líder, Brézhnev comenzó a revertir este proceso y desarrolló una actitud cada vez más conservadora y regresiva.[26][27]
El juicio contra los escritores Yuli Daniel y Andréi Siniavsky en 1966 marcó la reversión a una política cultural represiva.[26] Bajo Yuri Andrópov, el servicio de seguridad del Estado (KGB) recuperó gran parte del poder que había disfrutado bajo Stalin, aunque no hubo ningún retorno a las purgas de los años 30 y 40,[28] y el legado de Stalin siguió siendo ampliamente desacreditado entre la intelectualidad soviética. El 22 de enero de 1969, un desertor del Ejército soviético, Víktor Ilyín, intentó asesinar a Brézhnev y fue diagnosticado con una enfermedad mental y colocado en régimen de aislamiento en un hospital psiquiátrico.[29] A mediados de la década de 1970, se estimaba que había 10 000 presos políticos y religiosos en toda la Unión Soviética; muchos de estos prisioneros fueron considerados por el Estado soviético como mentalmente incapacitados y fueron hospitalizados en asilos mentales de toda la Unión Soviética (véase Psiquiatría represiva en la Unión Soviética). La KGB se había infiltrado en la mayoría de las organizaciones antigubernamentales durante el gobierno de Brézhnev, y aseguró que hubiera poca o ninguna oposición contra él o su base de poder. Sin embargo, Brézhnev se abstuvo de la violencia vista bajo el gobierno de Stalin.[28]
Pero, en conjunto, la Unión Soviética de la era Brézhnev fue notablemente tranquila en comparación con el pasado ruso.[6]
Economía
[editar]Crecimiento económico hasta 1973
[editar]| Período | PIB (según datos de la CIA) |
PMN (según Grigorii Khanin) |
PIB (según la Unión Soviética) |
|---|---|---|---|
| 1960-1965 | 4.8[30] | 4.4[30] | 6.5[30] |
| 1965-1970 | 4.9[30] | 4.1[30] | 7.7[30] |
| 1970-1975 | 3.0[30] | 3.2[30] | 5.7[30] |
| 1975-1980 | 1.9[30] | 1.0[30] | 4.2[30] |
| 1980-1985 | 1.8[30] | 0.6[30] | 3.5[30] |
Entre 1960 y 1970, la producción agrícola soviética aumentó en un 3% anual. La industria también mejoró; durante el Octavo Plan quinquenal (1966-1970), la producción de las fábricas y minas aumentaron en un 138%, en comparación con la de 1960. Mientras que el Politburó se hizo agresivamente antireformista, Kosyguin fue capaz de convencer a Brézhnev y al Politburó de dejar solo al líder comunista reformista János Kádár de la República Popular de Hungría debido a una reforma económica titulada Nuevo Mecanismo Económico (NME), que concedía el permiso limitado para el establecimiento de mercados minoristas.[39] En la República Popular de Polonia, fue adoptado otro enfoque en 1970 bajo el liderazgo de Edward Gierek; creía que el Gobierno necesitaba préstamos occidentales para facilitar el rápido crecimiento de la industria pesada. El liderazgo soviético dio su aprobación para ello, ya que la Unión Soviética no podía darse el lujo de mantener su subsidio masivo hacia el Bloque del Este en forma de petróleo barato y exportaciones de gas. Sin embargo, la Unión Soviética no aceptó todo tipo de reformas, siendo un ejemplo la invasión de Checoslovaquia por el Pacto de Varsovia en 1968, en respuesta a las reformas de Alexander Dubček.[40] Bajo Brézhnev, el Politburó abandonó los experimentos de descentralización de Jrushchov. En 1966, dos años después de tomar el poder, Brézhnev abolió los Consejos Económicos Regionales que habían sido organizados para administrar las economías regionales de la Unión Soviética.[41]
El Noveno Plan Quinquenal entregó un cambio: por primera vez, los productos industriales de consumo superarían en producción a los bienes industriales de capital. Los bienes de consumo, como relojes, muebles y radios fueron producidos en abundancia. Sin embargo, el Plan aún dejaba la mayor parte de la inversión estatal en la producción industrial de bienes de capital. Este resultado no fue visto como un signo positivo para el futuro del Estado soviético por la mayoría de los principales funcionarios del partido en el Gobierno; en 1975, los bienes de consumo se expandieron en un 9% más lento que los bienes industriales de capital. La política continuó a pesar del compromiso de Brézhnev a hacer un rápido cambio de la inversión que lograra satisfacer a los consumidores soviéticos y condujera a un mayor nivel de vida. [42]
Desde 1928 a 1973, la Unión Soviética fue creciendo económicamente a un ritmo que finalmente lograría la convergencia con los Estados Unidos y Europa occidental. Esto fue cierto a pesar de la ventaja que tenían los Estados Unidos; la URSS se vio dificultada por la política de colectivización de Iósif Stalin y los efectos de la Segunda Guerra Mundial que había dejado la mayor parte de la URSS occidental en ruinas. En 1973, el proceso de ponerse al día con el resto de Occidente llegó a un abrupto final, y este año es considerado por algunos estudiosos como el inicio de la era de estancamiento. El comienzo del estancamiento coincidió con una crisis financiera en Europa occidental y los Estados Unidos.[43] A principios de 1970, la Unión Soviética tenía la capacidad industrial más grande del mundo y producía más acero, petróleo, hierro, cemento y tractores que cualquier otro país.[44] Antes de 1973, la economía soviética se estaba expandiendo a un ritmo más rápido, por un pequeño margen, que la de los Estados Unidos. La URSS también mantuvo un ritmo constante con las economías de Europa occidental. Entre 1964 y 1973, la economía soviética se situó en aproximadamente la mitad del PIB per cápita de Europa occidental y un poco más de un tercio del de los Estados Unidos.[45]
Política agrícola
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La política agrícola de Brézhnev reforzó los métodos convencionales para la organización de las granjas colectivas. Se mantuvo la imposición de cuotas centrales a la producción.[46] La política de Jrushchov de amalgamar las granjas fue continuada por Brézhnev, porque compartía la misma creencia que Jrushchov en que mayores koljoses aumentarían la productividad. Brézhnev impulsó un aumento de las inversiones estatales en la agricultura, que llegaron a un máximo histórico de un 27% de todas las inversiones del Estado en la década de 1970, esta cifra no incluyó las inversiones en maquinaria agrícola. Solo en 1981, 33.000 millones de dólares estadounidenses (en la tasa de cambio actual) fueron invertidos en la agricultura.[47]
La producción agrícola en 1980 fue mucho mayor que la tasa de producción promedio entre 1966 y 1970; un 21% superior al promedio. La producción de cultivos de cereales aumentó en un 18%. Sin embargo, estos mejores resultados no fueron alentadores. El criterio para evaluar la producción agrícola en la Unión Soviética era la cosecha de granos. La importación de cereales, que había comenzado bajo Jrushchov, en realidad se había convertido en un fenómeno normal para los estándares soviéticos. Cuando Brézhnev tuvo dificultades para sellar acuerdos de intercambio comercial con los Estados Unidos, recurrió a otros lugares, como la Argentina. El comercio era necesario porque la producción nacional de cultivos forrajeros de la Unión Soviética era severamente deficiente. Otro sector que se que se encontraba contra la pared era la cosecha de remolacha azucarera que había disminuido en un 2% durante la década de 1970. Para Brézhnev, la forma de resolver estas cuestiones era aumentar la inversión estatal. El miembro del Politburó Gennadi Vóronov abogó por la división de la fuerza de trabajo de cada explotación en lo que él llamó «vínculos».[47] Estos «vínculos» se encargarían de las funciones específicas, como por ejemplo llevar adelante la unidad de una granja de productos lácteos. Su argumento era que cuanto mayor fuera la fuerza de trabajo, menos responsables se sentirían.[47] Este programa había sido propuesto a Iósif Stalin por Andréi Andréiev en la década de 1940 y Jrushchov se opuso a él antes y después de la muerte de Stalin. Vóronov tampoco tuvo éxito; Brézhnev lo rechazó, y en 1973 fue removido del Politburó.[48]
La experimentación con los «vínculos» no fue desestimada en el ámbito local, con Mijaíl Gorbachov, entonces primer secretario del Comité Regional de Stávropol, los vínculos fueron experimentados en su región. Mientras tanto, la participación del Gobierno soviético en la agricultura fue, según Robert Service, de otra manera «poco imaginativa» e «incompetente».[48] Frente a los crecientes problemas de la agricultura, el Politburó aprobó una resolución titulada; «Sobre el futuro desarrollo de la especialización y concentración de la producción agrícola sobre la base de la cooperación interagrícola y la integración agroindustrial».[48] La resolución acercó a los koljoses entre sí para colaborar en sus esfuerzos por aumentar la producción. Entretanto, las subvenciones del Estado para el sector alimentario y agrícola no impidieron la quiebra de las granjas que operaban: los aumentos en los precios de los productos fueron compensados por el aumento en el costo del petróleo y otros recursos. En 1977, el petróleo costaba un 84% más de lo que lo hizo en la década de 1960. El costo de otros recursos también había subido a finales de los 70.[48]
La respuesta de Brézhnev a estos problemas fue emitir dos decretos, uno en 1977 y el otro en 1981, que abogaban por la expansión de todas las parcelas de propiedad de la Unión Soviética a media hectárea. Estas medidas eliminaron los obstáculos importantes para la expansión de la producción agrícola, pero no resolvieron el problema. Bajo Brézhnev, las parcelas privadas produjeron el 30% de la producción agrícola nacional mientras que cultivaban solo un cuatro por ciento de la agricultura soviética.[48] Los problemas subyacentes fueron la creciente escasez de trabajadores cualificados, una cultura rural arruinada, el pago de los trabajadores en proporción a la cantidad y no a la calidad de su rendimiento en el trabajo, la maquinaria agrícola demasiado grande para las pequeñas granjas colectivas y el campo sin carreteras. Frente a esto, Brézhnev solo podría proponer planes como una amplia recuperación y proyectos de riego, o por supuesto, una reforma radical.[49]
Estancamiento económico
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La era de estancamiento, un término acuñado por Mijaíl Gorbachov, fue vista como el resultado de un conjunto de factores, incluyendo la «carrera armamentística» en curso entre las dos superpotencias, la Unión Soviética y los Estados Unidos; la decisión de la Unión Soviética a participar en el comercio internacional (abandonando así la idea del aislamiento económico) ignorando los cambios que estaban ocurriendo en las sociedades occidentales; la creciente severidad mostrada por ejemplo con los tanques soviéticos movilizados a aplastar la Primavera de Praga en 1968; la intervención en Afganistán; la asfixiante burocracia supervisada por un grupo de hombres cada vez más ancianos dirigiendo al país; la corrupción política, los atascos en el suministro y otros problemas estructurales en la economía sin resolverse bajo el gobierno de Brézhnev.[50] El estancamiento social en el país se vio estimulado por la creciente demanda de trabajadores no calificados, la escasez de mano de obra y la disminución en la productividad y en la disciplina laboral. Si bien Brézhnev, aunque «esporádicamente»[27] intentó reformar la economía durante las décadas de 1960 y 1970, en última instancia, no produjo ningún resultado positivo. Una de estas reformas fue la reorganización del Consejo de Ministros; esto condujo a una tasa de desempleo baja al precio de una baja productividad[27] y el estancamiento tecnológico.[51] La reforma económica de 1965 fue iniciada por Alekséi Kosyguin, pero su origen se remonta a Nikita Jrushchov. El Comité Central no estaba dispuesto a llevar a cabo la reforma, mientras que al mismo tiempo reconoció los problemas económicos.[52]
En 1973, la economía soviética se desaceleró y comenzó a quedarse atrás de la de Occidente debido a los enormes gastos en las fuerzas armadas y al pequeño gasto en la industria ligera y de bienes de consumo. La agricultura soviética no podía alimentar a la población urbana, y mucho menos prever el creciente nivel de vida que prometió el Gobierno como resultado de los frutos del «socialismo maduro», qué dependía de la productividad industrial. Uno de los más prominentes críticos de las políticas económicas de Brézhnev fue Mijaíl Gorbachov quien, mientras fue líder, llamó a la economía durante el gobierno de Brézhnev como «la etapa más baja del socialismo».[53]
Con el PIB de la economía soviética disminuyendo drásticamente hacia el nivel que tenía en las décadas de 1950 y 1960, el país comenzó a quedarse atrás de Europa occidental y los Estados Unidos. El crecimiento del PIB fue desacelerándose de 1 a 2% cada año, y con la tecnología alejándose cada vez más por detrás de la de Occidente, la Unión Soviética se enfrentaba a un estancamiento económico a principios de la década de 1980.[54] Durante los últimos años del gobierno de Brézhnev, la CIA monitoreó el crecimiento económico de la Unión Soviética y reportó que la economía soviética había llegado a su tope durante la década de 1970, calculando que había alcanzado el 57% del PIB estadounidense. Sin embargo, la brecha de desarrollo entre las dos naciones se amplió, con los Estados Unidos creciendo a un promedio de uno por ciento por encima de la Unión Soviética.[55]
La última reforma importante emprendida por el gobierno de Kosyguin y que algunos la consideraron como la era pre-perestroika, fue una decisión conjunta del Comité Central y el Consejo de Ministros denominada «Mejoramiento de la planificación y refuerzo de los efectos del mecanismo económico en el aumento de la eficacia en la producción y la mejora de la calidad del trabajo», o más conocida como la reforma de 1979. Esta reforma, en contraste con la reforma de 1965, quería aumentar la participación económica del Gobierno central mediante la mejora de las funciones y responsabilidades de los ministerios. Debido a la muerte de Kosyguin en 1980 y al enfoque conservador de su sucesor Nikolái Tíjonov sobre la economía, muy poco de la reforma fue llevado a cabo.[56]
El Undécimo Plan Quinquenal de la Unión Soviética entregó un resultado decepcionante: un cambio en el crecimiento de 4 a 5%. Durante el Décimo Plan Quinquenal anterior, se buscó alcanzar la meta del 6,1% de crecimiento, pero no se logró. Brézhnev fue capaz de aplazar el colapso económico por comerciar con Europa occidental y el mundo árabe.[55] Sin embargo, la Unión Soviética tuvo una mayor producción que los Estados Unidos en la industria pesada durante su período de gobierno. Uno de los resultados más irritantes del gobierno de Brézhnev fue que algunas de las economías del bloque del Este estaban más avanzadas que la de la Unión Soviética.[57]
Sociedad soviética
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Primeros cambios
[editar]Antes de 1973, el PIB per cápita en dólares estadounidenses aumentó.[58] En los dieciocho años que Brézhnev gobernó la Unión Soviética, el ingreso promedio per cápita aumentó la mitad; sin embargo, las tres cuartas partes de este crecimiento se produjo en las décadas de 1960 y 1970. Hubo un crecimiento de un cuarto de los ingresos promedio per cápita por cabeza durante la segunda mitad del gobierno de Brézhnev.[43] En la primera mitad del período de Brézhnev, el ingreso per cápita aumentó en un 3,5% anual; un crecimiento ligeramente inferior a lo que había sido en los años anteriores. Esto puede explicarse por la reversión de la mayoría de las políticas de Jrushchov cuando Brézhnev llegó al poder.[45] El consumo per cápita aumentó en un estimado del 70% bajo Brézhnev, pero con las tres cuartas partes de este crecimiento ocurriendo antes de 1973 y solo la cuarta parte en la segunda mitad de su gobierno.[59] La mayor parte del aumento en la producción de consumo durante el período de Brézhnev puede atribuirse a la reforma Kosyguin.[60]
El período de «estancamiento»
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Cuando el crecimiento económico de la URSS se estancó en la década de 1970, el nivel de vida y la calidad de la vivienda mejoraron considerablemente.[61] En lugar de prestar más atención a la economía, el liderazgo bajo Brézhnev trató de mejorar el nivel de vida en la Unión Soviética mediante la ampliación de los beneficios sociales, que llevaron a un aumento en apoyo del público.[53] Con Brézhnev, el nivel de vida en la República Socialista Federativa Soviética de Rusia (RSFSR) se había quedado atrás del de la República Socialista Soviética de Georgia (RSSG) y el de la República Socialista Soviética de Estonia (RSSE); ésto llevó a creer a muchos rusos que las políticas del gobierno soviético estaban perjudicando a la población rusa.[62] Con los crecientes problemas económicos, los trabajadores cualificados recibían mayores pagas de lo que se pretendía en primera instancia, mientras que los trabajadores no cualificados estaban entregados a la puntualidad, la rectitud y la sobriedad. El Estado generalmente trasladaba a los trabajadores de un empleo a otro, algo que, finalmente, se convirtió en una característica inerradicable de la industria soviética;[63] el Gobierno soviético no impulsó ninguna contramedida efectiva por la falta de desempleo en el país. Las industrias del Gobierno, como las fábricas, minas y oficinas, contaban con un personal indisciplinado que hacía un gran esfuerzo en no hacer su trabajo; según Robert Service, esto condujo a una «fuerza de trabajo perezosa» entre los administradores y trabajadores soviéticos.[64]
Mientras que algunas áreas mejoraron durante la época de Brézhnev, la mayoría de los servicios públicos se deterioraron, al igual que el entorno físico cayendo rápidamente para el ciudadano común soviético. Las enfermedades estaban propagándose con suma facilidad [64] debido al sistema sanitario en decadencia. La superficie habitable seguía siendo bastante pequeña en relación con los estándares del primer mundo, con los ciudadanos comunes soviéticos viviendo en 13,40 m². Al mismo tiempo, miles de habitantes de Moscú quedaron sin hogar, la mayoría de ellos viviendo en chozas, en las puertas y en tranvías estacionados. La nutrición dejó de mejorar a finales de 1970, mientras que el racionamiento de los alimentos básicos volvió a ciudades como Sverdlovsk, por ejemplo.[65] El Estado proporcionaba la recreación diaria y vacaciones anuales para los trabajadores. Los sindicatos soviéticos recompensaban a sus miembros más trabajadores y a sus familias con vacaciones de playa en Crimea y Georgia.[66]
Los ciudadanos soviéticos accedieron progresivamente a bienes de consumo hasta entonces poco difundidos —automóviles, refrigeradores y televisores—. El nivel de los salarios y la calidad de la vivienda aumentaron, mientras que el Estado garantizó a todos educación, atención médica, vivienda y vacaciones. La mayoría de las familias también dispuso de acceso gratuito a guarderías y a actividades extraescolares. El pleno empleo, el seguro de invalidez (no contributivo y generoso) y el adelanto de la edad de jubilación con pensión completa (55 años para las mujeres y 60 para los hombres) permitieron a la población contemplar el futuro con serenidad.[6]
La «rigidización» social se convirtió en una característica común en la sociedad soviética. Durante la época de Stalin en las décadas de 1930 y 1940, un trabajador común podría esperar el ascenso a un puesto de trabajo administrativo si estudiaba y obedecía a las autoridades soviéticas. En la Unión Soviética de Brézhnev no era el caso. Los poseedores de los puestos atractivos se aferraban a ellos el mayor tiempo posible; la mera incompetencia no era considerada como una buena razón para despedir a nadie.[67] De esta manera, también la sociedad soviética de Brézhnev pasó a convertirse en «estática».[68]
Políticas exteriores y de defensa
[editar]Relaciones entre la Unión Soviética y los Estados Unidos
[editar]Durante sus 18 años como líder de la URSS, la única gran innovación de la política exterior de Brézhnev fue la distensión. Sin embargo, no se diferenció mucho del deshielo de Jrushchov, que fue una política interna y externa, iniciada por Nikita Jrushchov. El historiador Robert Service vio la distensión como simplemente una continuación de la política exterior de Jrushchov. A pesar de la creciente tensión en las relaciones entre Oriente y Occidente bajo Jrushchov, las relaciones mejoraron en general, como lo demostraron el Tratado de prohibición parcial de ensayos nucleares, los Acuerdos de Helsinki y la instalación de la línea de teléfono entre la Casa Blanca y el Kremlin. La política de distensión de Brézhnev difería de la de Jrushchov en dos partes. La primera fue que era más completa y amplia en sus objetivos e incluyó la firma de acuerdos sobre el control de armamentos, la prevención de crisis, el comercio entre Oriente y Occidente, la seguridad europea y los derechos humanos. La segunda parte de la política se basaba en la importancia de igualar la fuerza militar de los Estados Unidos y la Unión Soviética. Entre 1965 y 1970, el gasto en defensa bajo Brézhnev aumentó en un 40% y los aumentos anuales continuaron a partir de entonces. A la muerte de Brézhnev en 1982, el quince por ciento del PIB se destinaba a las fuerzas armadas.[69]

A mediados de la década de 1970, había quedado claro que la política de distensión de Kissinger había fracasado. La distensión se había basado en la premisa de que se podría encontrar algún tipo de «vinculación» entre los dos países, con los Estados Unidos esperando que, con la firma del SALT I y el aumento del comercio entre los dos países, se detendría el agresivo crecimiento del comunismo en el tercer mundo. Esto no sucedió y la Unión Soviética comenzó a financiar a las guerrillas comunistas que luchaban activamente contra los Estados Unidos durante la guerra de Vietnam. Los Estados Unidos perdieron la guerra de Vietnam y, al mismo tiempo, perdieron a muchos países aliados en Asia.[70] Después de que Gerald Ford perdiera las elecciones a presidente frente Jimmy Carter,[71] la política exterior estadounidense pasó a ser más hostil hacia la Unión Soviética y el mundo comunista, mientras que, al mismo tiempo, detuvo la financiación estadounidense de algunos gobiernos represivos anticomunistas.[72] Aunque, en un principio, abogó por una disminución en todas las iniciativas de defensa, los últimos años de presidencia de Carter se caracterizaron por el aumento del gasto en las fuerzas armadas estadounidenses.[71]
En la década de 1970, la Unión Soviética alcanzó la cima de su poder político y estratégico en relación con los Estados Unidos. El Tratado SALT I había establecido eficazmente la paridad en las armas nucleares entre las dos superpotencias,[73] el Tratado de Helsinki había legitimado la hegemonía soviética en Europa oriental;[74] sin embargo, la derrota de los Estados Unidos en Vietnam y el escándalo de Watergate debilitó el prestigio de los Estados Unidos. La Unión Soviética extendió su influencia diplomática y política en el Oriente Medio y África.[75]
La guerra de Vietnam
[editar]Nikita Jrushchov apoyó inicialmente a Vietnam del Norte por «solidaridad fraternal» pero, cuando la guerra se intensificó, instó a los dirigentes de Vietnam del Norte a renunciar a la búsqueda de la liberación de Vietnam del Sur. Rechazó una oferta de ayuda formulada por el Gobierno de Vietnam del Norte y, en su lugar, les sugirió que establecieran negociaciones en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.[76] Después de la destitución de Jrushchov, Brézhnev volvió a ayudar nuevamente a la resistencia comunista en Vietnam. En febrero de 1965, Kosyguin viajó a Hanói con una docena de generales de la Fuerza Aérea Soviética y expertos económicos. Durante la visita del presidente Lyndon B. Johnson a la Unión Soviética, éste permitió el bombardeo sobre suelo norvietnamita en represalia de un reciente ataque del Viet Cong.[77]
